COMUNICACIÓN
Desde pequeña me he sentido fascinada por los mecanismos de comunicación.
Casi incapaz de superar mi paralizante timidez me dediqué a escribir mis días en sustitución de un amigo al que contárselos. Con la pubertad apareció el amor... y la poesía. Después los textos se volvieron cada vez más libres y personales. Sueños, fábulas, historias, manifiestos de autodeterminación. Pero cuanto más me acercaban a mí, más lejos me parecían de los demás. Se volvieron oscuros y crípticos.
Incapaz de decidirme por una disciplina, con 16 años me decanté en el último segundo por un bachillerato artístico, que entonces era experimental, en el IES nº 5 (después conocido como Diego de Siloé) en Albacete. Allí descubrí el gusto por el dibujo y la versatilidad de las artes: fotografía, diseño, color, volúmen, vídeo y multitud de recursos expresivos que formaban el bagage común, si no de una sociedad al completo, al menos de generaciones cercanas entre sí de la misma.
Así llegué a la facultad de Bellas Artes de San Carlos, en la Universidad Politécnica de Valencia. Los formatos crecieron, las técnicas y los materiales se multiplicaron, cada vez era más complicado elegir. Pero sin duda, el dibujo del natural me subyugó: el papel sobredimensionado se tornaba orgánico con simples manchas de luces y sombras. Profundizar en inserciones de músculos y conjugaciones de huesos y tendones convertían al cuerpo humano en una máquina maravillosa que revelaba toda su intrincada belleza con cada nueva postura. Conseguí controlar la línea, vencí la resistencia del bulto redondo. Exploté nuevas herramientas de expresión que liberaban la carga de mi ánimo haciéndome sentir un poco menos sola. Me mostraba y la gente miraba con comprensión e incluso a veces con auténtico interés. Una nueva cima que me hizo más yo, aunque aún sin poder arrancar un camino vital claro y marcado.
Fue entonces cuando probé una nueva asignatura: Conservación y Restauración.
De mis estudios, mi labor y mis inquietudes sobre estos temas versa esta página web. Espero que os apasione tanto como a mí.